Amo Septiembre.
Quienes me conocen bien, saben que amo los días previos al Dieciocho y ese día aún más. Quienes no me conocen muy bien, lo dudarían por completo al verme. No es que yo me crea dark, ni punk, ni rock star ni nada, es que simplemente no parezco una mujer amante de las Fiestas Patrias. Pero la verdad es que me gusta todo el folklore chileno.
Las veces que he ido a Chiloé muero de amor por su música, su mitología, sus colores. Cuando tenía 12 años, fuimos con mi familia y nos trajimos un cassette (sí, un cassette) con música chilota. Lo rayé de tanto escucharlo. Me fascinaba, me sigue fascinando y juro que se me aprieta el estómago y se me paran los pelos cuando escucho Se va hacia el pavo sí / se va hacia el pavo / en una vuelta y otra se ha puesto bravo. ¿Y con una diablada? Madre mía, ahí sí que siento que mi corazón va a explotar mil veces y juro y re juro que no me voy a morir sin ir a la fiesta de la Tirana (además, el hecho de que el Diablo le baile a la Virgen me parece que tiene una carga heavy). Y cuando aparecen ellas, las exquisitas pascuenses y mueven las caderas, es como si la garganta y el estómago se hicieran una sola masa que baila dentro mío al ritmo de esa música maravillosa y polinésica. Y no podía faltar ella... La cueca. Oh, Dios mío, si supiéramos apreciarla, estoy segura de que la bailaríamos todo el año incluso en carretes. Sí pues. No hay baile con más contenido erótico que la cueca, claro, cuando se sabe bailar, cuando se jotea a la señorita como se debe y se le hace saber que está rica y que queremos darle y no consejos. Porque así debiera ser la cueca. Por eso prefiero la cueca brava y por eso moriría por saber bailarla como corresponde.
Lo que quiero decir es que no me gusta el folklore de Chile por una cosa patriótica, para nada. Es una cosa cultural y artística, simplemente. Y me vuelve loca, especialmente cuando anda en el aire esa cosa tricolor con olor a carne y cebolla.
Escuchando: Manifiesto - Reina del Tamarugal
Y entre los tamarugales se ha marchitado el rosal.
Quienes me conocen bien, saben que amo los días previos al Dieciocho y ese día aún más. Quienes no me conocen muy bien, lo dudarían por completo al verme. No es que yo me crea dark, ni punk, ni rock star ni nada, es que simplemente no parezco una mujer amante de las Fiestas Patrias. Pero la verdad es que me gusta todo el folklore chileno.
Las veces que he ido a Chiloé muero de amor por su música, su mitología, sus colores. Cuando tenía 12 años, fuimos con mi familia y nos trajimos un cassette (sí, un cassette) con música chilota. Lo rayé de tanto escucharlo. Me fascinaba, me sigue fascinando y juro que se me aprieta el estómago y se me paran los pelos cuando escucho Se va hacia el pavo sí / se va hacia el pavo / en una vuelta y otra se ha puesto bravo. ¿Y con una diablada? Madre mía, ahí sí que siento que mi corazón va a explotar mil veces y juro y re juro que no me voy a morir sin ir a la fiesta de la Tirana (además, el hecho de que el Diablo le baile a la Virgen me parece que tiene una carga heavy). Y cuando aparecen ellas, las exquisitas pascuenses y mueven las caderas, es como si la garganta y el estómago se hicieran una sola masa que baila dentro mío al ritmo de esa música maravillosa y polinésica. Y no podía faltar ella... La cueca. Oh, Dios mío, si supiéramos apreciarla, estoy segura de que la bailaríamos todo el año incluso en carretes. Sí pues. No hay baile con más contenido erótico que la cueca, claro, cuando se sabe bailar, cuando se jotea a la señorita como se debe y se le hace saber que está rica y que queremos darle y no consejos. Porque así debiera ser la cueca. Por eso prefiero la cueca brava y por eso moriría por saber bailarla como corresponde.
Lo que quiero decir es que no me gusta el folklore de Chile por una cosa patriótica, para nada. Es una cosa cultural y artística, simplemente. Y me vuelve loca, especialmente cuando anda en el aire esa cosa tricolor con olor a carne y cebolla.
Escuchando: Manifiesto - Reina del Tamarugal
Y entre los tamarugales se ha marchitado el rosal.
2 Sentencias:
Tiki tiki taaaaaaa (8)
y se le hace saber que está rica y que queremos darle y no consejos--->ajjajajajajajjajajajajajajajajjajajajjjajjajajajja
A mi no me gusta tanto el folklore, pero si trato de disfrutar estos dias.
Saludos!
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