I can see me

|
No he tenido un buen día. Realmente no he tenido día. No fui a clases, estaba lo bastante deprimida como para no querer levantarme. Desperté a las dos de la tarde y me comí una caja de chocolates entera, yo sola. Ya no sé si sigo deprimida o sólo un poco triste. No sé si tengo que escribir por "desahogo" o por ordenar mi pensamiento. Creo que la segunda opción es la más correcta...
Ayer me pasó algo bastante fuerte. Ok, me pasaron varias cosas fuertes, pero una de ellas es que me di cuenta de algo funesto. O mejor dicho, pude verlo no sólo en mí, sino que pude observar claramente cómo se salía de mí, cómo llenaba el espacio en que me encontraba, cómo se volvió casi un objeto que podía mirar, tocar, oler, sentir.
Me dolió en lo más profundo de mi ser encontrarme con quien, lamentablemente (para algunas personas, no para mí), soy.

*sacude la cabeza un poco, cierra los ojos, respira profundo y continúa*

Yo pocas veces hablo directamente de las personas. Nunca uso nombres, intento que no sea evidente que me refiero a tal o cual persona cuando escribo, o incluso cuando hablo. Pero ahora mismo me es imposible no hacerlo porque tengo la necesidad urgente de ordenar lo que pasa por mi cabeza.
Eso que se arrancó de mi ayer, hasta cristalizarse, fue mi ex. No la ex que a veces veo y que siempre me escribe por acá, tampoco la ex con la que a veces me mensajeo por Facebook. Mi otra ex. Esa mujer con la que estuve un año y medio o quizás un poco más, la primera mujer con la que mantuve una relación seria, la mujer que un día decidió que yo ya no era lo suficientemente buena. Sofia.
Cuando la conocí, hubo cosas de ella que odié inmediatamente, así como hubo otras cosas que amé y no dejé de amar por demasiado tiempo. Pero esas cosas que odié de ella (y que seguí odiando mientras estuvimos juntas y aún más cuando nos separamos) afloraron en mí. Y no ahora, sino que hace harto tiempo, pero creo que no lo había visto de esa forma. Simplemente yo cambié, me puse más dura, más fría, me independicé del resto y nada... Fue un trabajo drástico, fue ponerme los pantalones y gobernar mi vida. Y sí, creo que con algunas cosas me fui al chancho, pero no me molestó, al revés. Me gustaba y me gusta lo que quedó de mí, después de haber pasado meses en que despertaba llorando porque la extrañaba y aún peor, porque la seguía amando. Pero ahora mismo no me está gustando lo que ella "dejó" en mí, o mejor dicho, lo que yo tomé de ella sin darme cuenta: esa honestidad brutal, esa forma de ver ciertas cosas, ese saber desprenderme de los sentimientos, incluso de los míos y la capacidad de ser práctica y fría sin dejar de ser amable y encantadora, entre otras cosas. No es su culpa, para nada. Ella es, o era, así. Yo simplemente aprendí. Sin quererlo, sin poner mis fuerzas en ello.
Ayer dije algunas cosas que me hicieron sentir que la estaba escuchando a ella y lo más abrumador es que esas cosas las siento yo, las creo yo y las afirmo yo.
Pueden pensar que ella me duele aún. No. Ya pasé por el proceso aquel. Lo que me duele ahora es saber que hay alguien más que odia de mí lo que yo alguna vez odié de ella y que me mira con los mismos ojos con que yo la miré a ella y aún peor, que me quiere tanto como yo la quise a ella.

Escuchando: Jack Johnson - Cookie Jar
Man, it's a twoway mirror and you can't blame me


7 Sentencias:

Miri said...

Para bien o para mal, los/as ex siempre dejan algo... Ella fue importante porque detonó un cambio radical en tu forma de pararte ante el mundo y sí, te pusiste más dura, más fría, más práctica. Pero es lo mínimo que uno aprende después de tanta cosa rara que a una le pasa. ¿Pero sabes algo? No sólo de ella aprendiste, sino de cada una de tus otras ex y de cada persona que conoces. Quizás no te has dado cuenta, porque uno siempre se fija en lo que resalta y eso comunmente es aquello que socialmente se considera "negativo", pero tú también te has impregnado de fuerza, meditación, alegría, independencia, etc., cualidades que has comenzado a explotar gracias al contacto con otros...

Hay gente que nos hace, sin querer, aprender a endurecer nuestra forma de ver la vida, pero hay otros que nos enseñan como sonreir nuevamente, como abrir esos ojos verdes y volver a instaurar unas margaritas en ese rostro.
En ti está identificar lo bueno de ese "yo" que mucha gente te ha regalado

Sour Cherry said...

A fin de cuentas, somos nosotras mismas las que nos forjamos nuestra personalidad. A veces, sin querer adoptamos cosas inconscientemente y a su vez contradictorias con lo que quizás un día fuimos, me parece que en este punto es en el que nosotras como individuos elegimos lo que mejor nos convenga, dependiendo nuestras muy propias razones.

Espero que para estos dìas, te encuentres mejor de ànimo, que solo haya sido un ratito de inconformidad personal.

Un beso, my dear.

gnomo eve said...

Yo no te odio fleta de mierda....

Noah said...

Mi Gnomi, qué feliz estoy de hablar contigo...

Tú sabes, la vida diaria, tan rápida, atroh...

la Javi said...

Eso siempre pasa en las relaciones... uno aprende cosas de la otra persona, sin darse cuenta, como por inercia, como solo por el hecho de estar tanto tiempo junto a "esas cosas".

A mi me han dejado hartas. He dejado otras, también, supongo, y me he visto entendiendo cosas que antes no entendía, y diciendo cosas que antes no decía.

Pero bah. Es la vida. A veces te toca ser pateada y a veces te toca patear... eso es lo bello. Así aprendemos de todo.

Noah said...

Lo bueno de todo fue haber aprendido a ser práctica.

Llevo un año y medio maravillándome de lo perra buena onda que puedo llegar a ser, jajaja.

Any´s said...

ULA .... AHORA TOY SANA ESCRIBIENDO .....


BSOOO ......

TE


QUEROOOOOOOOOO


PERRA CTM!!!!!!


FUMATE UN CAÑO!!!