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Viernes 23.


Desperté nerviosa, me fui a la U nerviosa, estuve sólo una hora en clases, muy nerviosa. Salí corriendo de la sala, el tío de la entrada me miró con cara "Yustedseñoritadóndecreequeva", pero yo sólo le dije "Chau". Corrí al paradero y me subí a la primera micro que vi, la cual gracias al cielo, estaba detenida en la luz roja. Me subí y me puse los audífonos. Las gemelitas sonaron ricas en mis oídos y a pesar de haber asientos desocupados, no quise sentarme. Mis nervios eran demasiado grandes como para quedarme tranquila por más de 30 segundos. Me bajé antes de lo usual y me faltó poco para correr. Al querer cruzar, un tipo de rojo me detuvo el paso. Tuve que esperar eterna y desesperadamente hasta que su traje se volviera verde. Crucé. Pedro de Valdivia. Me vibra el bolsillo: "Estoy tomando el metro!". Llegué al andén. Entré al vagón con el alma en un hilo. Saqué Tinta Roja y leí sin mucha atención, con la esperanza de sentir el viaje más corto y desesperarme menos. Los Héroes. Vibra de nuevo mi bolsillo: "Estoy llegando!". La escalera mecánica iba demasiado lenta, demasiado llena. Subí corriendo por la del lado, salí a la calle y seguí corriendo hasta llegar. Entré, doblé a la izquierda y la vi. Preciosa y muy formalmente vestida me abrazó y esperamos. ¿Diez minutos? ¿Quince? No lo sé. Llegó su turno, la abracé otra vez, ella entró a la sala y yo me quedé afuera temblando y casi al borde del colapso. Me fui al baño y hablé con G., a ver si su voz tranquilizadora me ayudaba. Estaba tan prendida de nervios que salí con el pantalón desabrochado, aunque me di cuenta a tiempo. Volví. Estaba L. en el sillón, tan cómodamente sentado como cuando llegué. Me instalé a su lado y traté de descansar. Seguía agitadísima, nerviosa, expectante. Conversamos. Hasta que ella salió. Su cara era de alivio, pero duda. Aún así dijo "Bien" y sus gestos y tranquilidad hicieron que me volviera el corazón al cuerpo.

Bien, todo bien. Examen de grado, fuera.
Tenemos nueva odontóloga, y de las buenas.


::Escuchando:: The Veronicas - Mother Mother
Life is perfect / Never better

1 Sentencias:

Pececillo said...

Te adoro... No sabes lo tranquilizador que fue para mí verte antes de entrar y saber que estabas ahí afuerita, a pasos de distancia, mientras me tomaban el examen, necesitaba de esos abrazos confortantes y ricos tuyos, que me hacen pensar que todo va a estar bien, antes de entrar y al salir también necesitaba uno de esos…

Gracias linda :)

Y siii, por fin, por fin después de 6 años, hay odontóloga nueva :D!!!